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Dos emprendedores crearon Biosánita

Biosánita fabrica inodoros para baño seco, que no usan agua y sirven para transformar los desechos en abono. Son ideales para zonas suburbanas o rurales porque no necesitan cloacas ni sistemas sépticos y cada vez más personas los eligen por su bajo impacto ambiental. Su uso viene creciendo en el mundo durante los últimos años.

Pablo y Martín , se conocieron en 2014 cuando Pablo buscaba alguien especializado en construcciones sustentables y permacultura (un enfoque de diseño basado en ecosistemas). Soy de Buenos Aires, pero pensaba mudarme a Tandil y quería proyectar mi casa en esa línea. Martín es de Colón, Buenos Aires, se estableció en Tandil después de viajar en moto por Argentina y Sudamérica y capacitarse a fondo en estos temas. Así conoció los baños secos. Mucha gente que vive en la ciudad y no los conoce se imagina algo precario, desagradable, pero es una tecnología que evolucionó muchísimo en las últimas décadas y cambió por completo en relación a lo que eran las viejas letrinas. Hoy en día nuestros clientes los instalan integrados dentro de su vivienda como un baño común o dentro de una casa rodante, por ejemplo.


Desde 2010 Martín experimentaba con esto para resolver el saneamiento de la casa que él mismo se construyó, porque vive en una zona rural donde además las napas son muy profundas. Las perforaciones son caras y muchos vecinos dependen de la entrega de agua en camión. A medida que esa zona suburbana se va poblando, los pozos tienden a agotar las napas en verano. Con esos problemas en la mira, lo que el conocía por sus viajes y viendo que no había soluciones en el mercado local, se puso a fabricar sanitarios artesanales, que fueron seleccionados para el Catálogo Innovar 2012, y a difundir esta tecnología a través de talleres y charlas. En medio de eso nos conocimos; yo venía con una trayectoria variada y sin una profesión o título, aunque con algo de formación en diseño. Sí tenía bastante experiencia en administración y atención al cliente, como encargado de un local comercial durante varios años. Enseguida le propuse asociarnos.


Así empezó lo que es hoy Biosánita, que desde 2016 produce industrialmente los primeros inodoros separadores para baño seco hechos en Argentina. La orina es separada por el frente del inodoro, no tiene el mismo riesgo sanitario de las aguas negras y se puede infiltrar o tratar junto con aguas grises para usar como fertilizante. Las heces se cubren con un material secante como aserrín u otras fibras vegetales para después compostarlas. El Programa de Tecnologías Sustentables del INTI destacó nuestro emprendimiento por su potencial de impacto social, ambiental y tecnológico y fuimos uno de los ganadores del segundo concurso nacional PROESUS en 2017.


En 2018 llevaron adelante una prueba piloto con un módulo móvil de baños secos, prestando servicio en eventos públicos y privados a lo largo del año, aunque ahora estamos enfocados en otros proyectos. Fue el primer baño móvil equipado con este sistema en Sudamérica.


Además del uso doméstico en viviendas particulares, casas rodantes y embarcaciones recreativas, nuestros inodoros fueron instalados en ferias comunitarias, alojamientos turísticos y numerosas áreas naturales protegidas del país. También han sido elegidos por ONGs como Módulo Sanitario y Cruz Roja Argentina para asistir situaciones de emergencia habitacional.


Desde que empezamos a vender al exterior en 2017, nos destacamos en el Cono Sur como marca de referencia en inodoros secos con separación de orina, con Chile y Uruguay como principales mercados extranjeros, pero ya vendimos a un total de 21 países. Dentro de Argentina nuestros productos están en todas las provincias.


Con la pandemia tuvimos un período difícil, todo parado por un tiempo, así que resistimos con los créditos blandos otorgados por el estado. Después de eso seguimos creciendo y notamos que sube la demanda de quienes buscan alejarse de las ciudades, la necesidad de espacios más abiertos, tanto en viviendas fijas como en casas rodantes, que tuvieron un auge impresionante.


Sin duda las condiciones locales para emprender son muy desafiantes y la apuesta en nuestro caso siempre fue ir despacio; nuestro público es todavía de nicho, partimos de riesgos bajos y poco capital. Pero lo que nos mueve es trabajar en algo que nos resulte interesante y útil. En nuestra región, la oportunidad clara está en todo lo que está por hacerse y nos pone contentos ver lo que logramos siendo un emprendimiento tan chico. Nunca lo partimos de plantearlo como una inversión ambiciosa, sino como una apuesta a ver si podíamos hacer económicamente viable algo que nos interesara.


Aunque los baños secos facilitan mucho la instalación de una vivienda en zonas donde no hay servicios, por suerte uno de los principales motivos por los que la gente llega a nosotros es la voluntad de cuidar el ambiente donde vive. Creo que lo que nos impulsa es demostrarnos que podemos darle calidad a esta tecnología y, en el camino, comunicarnos con ese público, ayudarlo a crecer.

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